¿Qué es la transformación digital? ¿Por dónde empiezo con mi empresa o negocio?

A pesar de estar en pleno siglo XXI, y a pesar también de que cada día son más las personas las que utilizan términos como tecnología digital, empresa 4.0 e internet de las cosas, la realidad es que no se tiene muy claro qué quiere decir el concepto transformación digital.

Un concepto, que cada día va a estar más presente dentro del mundo de la empresa. Y no nos estamos refiriendo únicamente a los sectores que están estrechamente relacionados con el mundo de la tecnología. Más que nada porque cualquier sector, por ejemplo el textil, el sector del automóvil o incluso el alimentario, de una manera o de otra tienen que apoyarse en lo digital para poder competir en igualdad de condiciones.

Por todo ello, en estas líneas que os vamos a ofrecer a continuación, no solo vamos a ver todas las implicaciones que tiene este nuevo concepto sino que también os vamos a hacer un repaso de las principales ventajas que conlleva. Para terminar, como no podía ser de otra manera, también vamos a ver cuáles son las principales pautas o directrices que hay que seguir con el objetivo de que la transformación digital sea un hecho.

Entonces, ¿qué es realmente la transformación digital?

Con el objetivo de que el enfoque resulte lo más sencillo posible de comprender, lo que vamos a hacer va a ser hablar de lo que sí es, en contraposición de lo que no es. Solo de este modo se podrá ver este nuevo escenario dentro de un contexto fácilmente entendible.

Esto sí es transformación digital

En esencia, se podría decir sin temor a equivocarnos, que la transformación digital no es otra cosa que el conjunto de oportunidades relacionadas con nuestro negocio, que surgen como consecuencia de la presencia de la tecnología.

En otras palabras, lo que queremos decir es que cuando dentro de nuestro negocio, independientemente del sector el que nos encontremos, encontramos una oportunidad de  negocio, estamos hablando de transformación digital. No en vano, según los últimos estudios que has llevado a cabo la consultora y IDC entre los máximos responsables de las principales empresas del tejido empresarial español, se sabe que el 66% de las nuevas oportunidades de negocio están llegando teniendo a la tecnología de nexo de unión.

 

Esto, quiere decir que la transformación digital no es algo que se pueda elegir o no. A día de hoy la empresa que tú gobiernas, repetimos, siendo algo trivial el sector a la cual pertenezca, debe plantearse muy seriamente dedicar una parte de sus recursos económicos y humanos, a llevar a cabo una transformación digital. No renovarse en este aspecto, puede significar quedarse atrás.

Pero incluso podríamos ir un poco más allá diciendo que los usuarios son los que piden a gritos la transformación digital de las empresas. Y es que son ellos, a través de sus teléfonos móviles, a través de las redes sociales y a través de otros mecanismos como pueda ser por ejemplo la mayor aplicación de mensajería instantánea del mundo, es decir, WhatsApp, los que están reclamando que se atiendan esas necesidades que no son otra cosa que nuevas oportunidades de negocio. Dicho todo esto, únicamente las empresas que acometan este cambio serán las empresas que tengan futuro en los próximos años.

En cambio, esto no lo es

Y cómo lo prometido es deuda, a continuación te vamos a decir lo que no es una transformación digital. Y es que, no hay que confundir el hecho de estar presente en todo lo que tiene que ver con el mundo de la tecnología con haberse renovado digitalmente. Con esto lo que queremos decir, es que no basta con llevar a cabo acciones dentro del marketing digital para poder decir que se ha acometido de manera plena una transmisión digital.

  • No basta, evidentemente, con montar un CRM y hacerlo funcionar para conseguir tus objetivos.
  • Por supuesto tampoco tiene nada que ver con llevar a cabo un proceso de informatización de algunos de los procesos recurrentes de tu empresa.
  • Como acabamos de decir la transformación digital está muy lejos de tener nada que ver, o al menos de manera integral, con el marketing digital.
  • Tampoco es, en absoluto, una tienda online a través de la cual podamos comercializar nuestros productos y nuestros servicios.
  • Además, también tienes que tener muy claro que no es un asedio constante a tus clientes, o mejor dicho a los potenciales clientes a través de anuncios en forma de banner.

¿Cuáles son las ventajas que aporta esta transformación digital?

Ahora que ya sabemos todo lo que concierne a la transformación digital, es momento de conocer cuáles son las principales ventajas que implica todo este proceso. Unas ventajas que, dicho sea de paso, son lo suficientemente evidentes como para no tenerlas en cuenta.

  • El cliente tiene nuevas experiencias. Esto es algo evidente. Y es que, cuando nos apoyamos en la tecnología para ver nuevas posibilidades de negocio, lo norma es utilizar esa misma tecnología para dar la respuesta correcta. De ahí que el cliente perciba que se le considera como algo más que un simple número dentro de una gran compañía al ofrecerle un trato personalizado e individual.
  • Se obtiene una mayor rentabilidad financiera. Aquellas empresas que apuestan de lleno por el sector tecnológico, en el último lustro, han visto aumentar sus beneficios en un 39% de promedio. Esto quiere decir, como ya dijimos al inicio de este artículo que este proceso no debe verse como un gasto sino como una inversión, la cual, por cierto, no tarda mucho en recuperarse.
  • El trabajador tiene una mayor satisfacción. La productividad en el puesto de trabajo aumenta. Esto no solo se debe a los nuevos procesos digitales que se hayan podido implementar, los cuales, hacen que el ahorro de tiempo sea una constante. También se debe a que los trabajadores perciben que su trabajo es mucho más útil lo que hace que la motivación crezca. Y ya se sabe, aunque esto sería asunto de otro debate más profundo, que un trabajador motivado y creyendo en lo que hace rinde entre un 25 y un 35% más.
  • Se puede reclutar más talento. Cuando una compañía acomete este profundo cambio, merece la pena ponerlo en valor dentro del sector. Esto, y a los hechos nos podemos remitir en otras empresas, hará que aquellos trabajadores más cualificados, ansiosos de nuevos retos, no duden ni un solo instante en querer unirse a este tipo de proyectos. Esto es una gran ventaja, incluso para competir con otros actores dentro del sector, ya que sin casi buscarlo se puede tener a disposición una gran cantidad de trabajadores muy formados y con una gran talento y cosas que aportar.
  • Se pueden ahorrar costes. Si por algo se caracteriza la transformación digital es por abaratar en gran medida muchos de los costes que antes suponían un problema. Y es que no son pocos los procesos los que van a sufrir cambios, a mejor, y van a sufrir unas consecuencias realmente interesantes. Eso sí, este ahorro solo se producirá si la transformación tecnológica se lleva a cabo de manera integral y la empresa en cuestión no se queda a medio camino.

Ventajas de la transformación digital

¿Cómo se puede acometer esa transformación digital?

Esta es, sin lugar a dudas, la pregunta que tocaba hacerse. Y es que, una vez que ya hemos visto todo lo que implica llevar a cabo esta profunda transformación, y ahora que también somos conscientes de las ventaja que puede tener, dentro del medio y largo plazo, es el momento de tratar de saber cuáles son las pautas que se van a tener que seguir para ser protagonista en este nuevo escenario.

  • Estrategia digital. Insistimos en que esta reforma tiene que ser una reforma integral. Es por ello por lo que todos y cada uno de los departamentos de la empresa en cuestión deben estar implicados, de manera directa, en este cambio. Esto implica que todos estos departamentos, a partir de ahora, deben estar alineados teniendo a la tecnología como único referente. Esto implica compartir toda la información que se pueda en tiempo real con el objetivo de que todos remen en la misma dirección.
  • Evolución como empresa. Si hay una máxima dentro del mundo de la empresa es la que tiene que con la renovación o la estancación. De ahí la importancia de abrirse a nuevos mercados y a nuevos horizontes. Cierto es que en las primeras fases de este proceso, los máximos responsables de la compañía sentirán algo de vértigo e incluso algo de temor ante la incertidumbre de este nuevo panorama. Sin embargo, esta apertura a nuevas posibilidad, a nuevos métodos y a la incorporación de nuevo personal será uno de los pasos más importantes en todo lo que tiene que ver con la transformación digital.
  • Implementación de nuevos proyectos. Ahora que ya se tiene la estrategia bien definida, y ahora que ya se está llevando a cabo la apertura a nuevos horizontes, ha llegado el momento, sin lugar a dudas de formar parte en nuevos proyectos. Esto no es algo que se deba hacer necesariamente en solitario. De hecho, una decisión inteligente por parte de la compañía que quiera llevar a cabo el proceso de transformación digital, podría ser la de forma alianzas y crear sinergias con otras empresas para encarar nuevos retos. De esta manera no solo se minimizan los riesgos a largo plazo sino que se reducen los gastos que se puedan tener en el corto plazo. Y todo ello con la ventaja añadida de que cada empresa puede abarcar un área de manera que no será necesario “saber de todo” para conseguir los objetivos marcados.
  • Medición y análisis de datos. Esta es una misión que no puede faltar en ningún momento y que, de hecho, debería sostener todas las demás. En un primer momento se puede pensar que tanto la estrategia como la manera de abordar nuevos proyectos es la correcta. Sin embargo, lo ideal es establecer unos objetivos, confeccionar una relación de acciones que se van a tomar y medir el impacto que estas han tenido. A partir de este momento habrá que analizar si con esas acciones hemos conseguido lo que pretendíamos. De no haber sido así habrá que analizar los motivos por los que no ha sido así y habrá que diseñar una nueva batería de acciones.

Conclusiones

Una vez llegados a este punto, es muy razonable tener dudas sobre la conveniencia de acometer este cambio. El caso es que, afortunadamente se podría decir, este cambio va a venir en forma de ola. Una ola que no va a esperarnos y que arrollará a toda aquella empresa que no se suba a ella. Quizá por ello conviene sacar en claro algunas conclusiones que son importantes.

  • La transformación digital no es una opción. Es un nuevo paradigma que ha venido para quedarse y al cual habrá que adaptarse a pesar de las ideas preconcebidas que se puedan tener hasta este momento.
  • La decisión de llevar a cabo esta transformación habrá que llevarla a cabo cuanto antes. De este modo se evitará que otras compañías, por detrás de nosotros en el sector al que pertenecemos, se pongan por delante.
  • Hay que asumir uso gastos. Como en cualquier proceso de renovación, y este no es una excepción, habrá que confeccionar un presupuesto que nos permita embarcarnos con garantías en esta nueva aventura.
  • Hay que forjar alianzas. No es necesario emprender este viaje en solitario. Son muchas las empresas las que tienen las mismas dudas que nosotros por lo que es viable crear alianzas con el objetivo de complementar unas necesidades y unas soluciones que lleven al mismo puerto.
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